Operación laparoscópica de hernia inguinal: menos dolor, mejor recuperación
- cirugiadrbeltran

- 14 nov
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La cirugía laparoscópica para la hernia inguinal es un procedimiento moderno y eficaz que permite reparar la hernia con pequeñas incisiones, menos molestias y una reincorporación más rápida a la vida normal. Conocer en qué consiste, cuándo está indicada y cómo es el postoperatorio ayuda a afrontar la cirugía con tranquilidad.

¿Qué es una hernia inguinal?
La hernia inguinal se produce cuando una parte del contenido abdominal, como el intestino, se desliza a través de un punto débil en la pared muscular de la ingle. Es más frecuente en hombres y puede manifestarse como un bulto molesto que aparece al hacer esfuerzo, toser o ponerse de pie.

¿Cuáles son los síntomas más comunes?
El síntoma principal es la aparición de una protuberancia en la ingle, que puede aumentar con los esfuerzos o al final del día. También pueden presentarse molestias o dolor que se alivian al tumbarse. En algunos casos, la hernia puede quedar atrapada y causar dolor intenso, náuseas o vómitos, lo que requiere atención médica urgente.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico suele realizarse mediante una exploración física durante la consulta. En ciertos casos, se puede complementar con una ecografía o una resonancia magnética para confirmar la presencia de la hernia y valorar su tamaño o posibles complicaciones.
¿Qué opciones de tratamiento existen?
El único tratamiento definitivo de la hernia inguinal es la cirugía. En pacientes con pocos síntomas o hernias muy pequeñas se puede optar por la observación, pero la reparación quirúrgica suele ser la solución de elección para evitar complicaciones. Existen dos principales técnicas: abierta y laparoscópica.
¿En qué consiste la operación laparoscópica?
La cirugía laparoscópica se realiza a través de tres pequeñas incisiones en el abdomen. A través de ellas se introduce una cámara e instrumentos especiales para reparar la hernia desde el interior. Se coloca una malla sintética que refuerza la pared abdominal y previene recidivas. Este abordaje provoca menos dolor, menor riesgo de infección y una recuperación más rápida, con reincorporación temprana a las actividades cotidianas.

¿Qué complicaciones pueden aparecer?
Aunque es una cirugía segura, pueden presentarse molestias leves, hematomas o sensación de tirantez durante los primeros días. Rara vez aparecen infecciones, recurrencia de la hernia o lesiones nerviosas. La elección de un cirujano experimentado disminuye de forma notable la aparición de estas complicaciones.
¿Qué recomendaciones seguir en la recuperación?
Durante la primera semana se recomienda evitar esfuerzos intensos y levantar peso. La mayoría de los pacientes puede caminar y realizar actividades suaves desde el primer día, siempre siguiendo las indicaciones médicas. Mantener una dieta equilibrada y evitar el estreñimiento ayuda a una recuperación más cómoda.
La cirugía laparoscópica de la hernia inguinal ofrece excelentes resultados y permite retomar la vida activa en menos tiempo. Ponerse en manos de un cirujano especialista en este tipo de procedimientos garantiza una reparación segura y duradera, con la mínima molestia posible.



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